¿Cómo te relacionas con otras personas?

Las personas somos seres sociales por naturaleza, necesitamos comunicarnos, crear lazos, compartir experiencias y celebraciones.

Hay muchas maneras de relacionarnos, con la familia, con la pareja con l@s amig@s, con l@s compañer@s de trabajo, con l@s vecein@s, con los animales, con el entorno… aunque para mí el punto de partida es como te relacionas contigo mism@.

A veces en la comunicación con otras personas hay diferencias de criterio, de ver las cosas que pasan, y a veces surgen discusiones por tener la razón. Aunque lo cierto es que todo el mundo tiene su razón. Para mí, lo importante es respetar otras ideas, aun pensando diferente, sobre todo con las personas más cercanas o con las que tenemos que convivir. Pienso que es esencial llegar a acuerdos y construir una relación desde el amor que es lo que importa de verdad.

Es muy trabajoso tratar de construir una relación desde la desconfianza, el recelo o la competencia. Es preciso partir de la confianza y el respeto total para crear una relación fuerte y autentica.

Mi experiencia es, que con los años he evolucionado hacia adentro, y he aprendido a conocerme mejor. Y es ahí, donde encuentro calma, conexión y desde donde puedo caminar hacia adelante. La política y la economía tienen su importancia, como tantas cosas, aunque para mí en estos momentos no son las lentes por las que observo la vida.

Por si te sirve, para mí el sentido de la vida y lo transcendente ocupan un lugar importante, y aun sin saberlo, siempre ha sido así. Claro que ahora soy mucho más consciente, porque desde ahí lo relativizo todo y le doy la importancia que para mí realmente tienen las cosas.
Cuando estoy bien conmigo misma, relacionarme con las personas que comparto la vida, resulta fácil y fluido. También la creatividad y el buen hacer nacen sin esfuerzo y los resultados de todo me hacen sentir feliz.

Cuando se atraviesan momentos difíciles, y no estás bien, la energía se apaga, todo se oscurece, nada fluye.
Si no somos capaces de superar las dificultades, y dejamos que el resentimiento o el rencor se acomoden en nosotr@s, durante mucho tiempo, estarán ocupando el espacio de otras emociones y aptitudes más benevolentes, que tal vez, si nos vendrían bien.

No se puede avanzar con esos lastres, sino, te quedaras siempre en el mismo lugar de la vida.

Hacer cosas y tener cosas, está bien, aunque acumular o estar siempre haciendo algo, es como tratar de llenar un vacío existencial insaciable. Creo que hay que darle importancia y alimentar a nuestra parte esencial para que haya un equilibrio.

La crítica, el juicio y la comparación, paralizan, desgastan y envejecen, restan calidad del vivir.

Pienso que hay que partir de otro lugar, del respeto, la confianza y el compromiso, y esto solo puede fluir de una persona que tiene confianza, respeto y amor por sí misma.
Nadie puede cambiar a nadie.

Las personas se cambian a sí mismas cuando ven la necesidad de hacerlo, y esto sucede de la reflexión y el querer estar bien de verdad.
Hay muchas herramientas de las que nos podemos servir para encontrar ese lugar dentro de nosotr@s que nos ayude a tener serenidad y relacionarnos con asertividad y cariño con otras personas.

En las relaciones hay que aprender a comunicarse sin violencia, soñar y tener metas comunes, ilusión y alegría.

Un abrazo de corazón.
Ana Beltrán Muñoz