HIPÉRICO – LA HIERBA DE SAN JUAN – PREPARADOS

Desde niña he visto como se hacía el “aceite rojo” con la hierba sanjuanera, que curiosamente, ¡tiene las flores amarillas! Ese color rojo lo aporta los compuestos de las flores. Si aplastamos unos pétalos en la mano veremos claramente el color rojo.

Como siempre me ha gustado investigar y estudiar el medio natural de cualquier lugar, sobre todo las plantas y el uso que la gente hacía de ellas desde la antigüedad, leer libros, recolectar y experimentar.

Hace 24 años me apunté a un curso de plantas medicinales que daba Gabriel Vázquez Molina, que ya tenía un libro sobre plantas medicinales de Euskal Herria, y estuve un año estudiando, recolectando y realizando preparados. La experiencia para mí fue apasionante.

Durante unos años estuve indagando en la farmacia natural y preparando y estudiando muchas formulaciones naturales, y hoy en día más volcada en la alimentación, hay unas cuantas de ellas que sigo preparando puntualmente todos los años, entre ellas siempre el aceite de Hipérico.

Con el luego realizo otros preparados, aunque por sí solo, siempre está en mi botiquín natural.

HIPÉRICO

Nombre vulgar: hipérico, Hierba de San Juan, hipericón.

– Nombre científico: Hipericum perforatum

– Familia: Gutiferas

– Hábitat: En herbazales, bosques, prados, bordes de senderos y caminos.

PROPIEDADES MEDICINALES:

Uso interno:

-Remedio natural para la depresión: Su propiedad antidepresiva es de las más destacadas y una de las que más se ha investigado y discutido. La presencia del componente activo hipericina, le otorga las propiedades antidepresivas en los casos de depresión leve, ansiedad y trastornos del sueño. Esta sustancia actúa en el organismo de manera similar a como lo hacen drogas de síntesis sin presentar los inconvenientes de estas. Resulta adecuada para la depresión estacional de otoño y primavera (10 gotas de tintura 3 veces al día o 2 infusiones diarias durante 10 días c hechas con una cp de planta seca en agua hirviendo y luego filtrada) gracias a la acción conjunta de diferentes sustancias, como hipericina, hiperforina, flavoinoides, xantonas. Sus efectos neurológicos son, por lo tanto, probados y reconocidos.

-Tónico nervioso: Su uso prolongado (de 4 a 6 meses) constituye un tónico reparador del sistema nervioso. A diferencia de otros sedativos, no tiene efectos negativos por acumulación de toxinas en la sangre, sobre todo para el hígado. (Una cucharadita de polvo de flores machacadas 2 veces al día)

– Digestivo: buen remedio cuando aparece acidez gástrica, y sobre todo en el tratamiento de ulceras de estómago, diarreas y vómitos. Se ha demostrado la influencia de la hipericina como inhibidor de la acidez (infusión de 1 cucharadita de flores 2 veces al día)

-Enuresis: El mismo tratamiento visto anteriormente para combatir la incontinencia infantil.( no en niños menores de 6 años.

– Analgésico: Constituye un buen remedio para combatir los dolores corporales, especialmente los producidos por afecciones reumáticas, gota, artritis, ciática, lumbalgia… (Infusión de una cucharadita de flores en una taza de agua 2 veces al día ).

– Regulador de la menstruación: Disminuye las menstruaciones demasiado abundantes y favorece aquellas que son pobres, y también palian los síntomas depresivos que desencadenan el síndrome premenstrual (una cucharadita de flores por taza 1 vez al día).

Uso externo:

– Heridas y piel: Su riqueza en taninos ha convertido a esta planta desde la antigüedad en uno de los mejores remedios de cicatrización de cortes, heridas, quemaduras y llagas. La podemos considerar el antibiótico de la Edad Media, por la gran importancia que tuvo esta planta en la curación de las heridas de guerra (emplasto realizado con la planta fresca machacada) o las fricciones con aceite de hipérico (100 gr. De flores frescas maceradas en 1 litro de aceite de oliva durante mes y medio al sol y serena, moviéndolo de vez en cuando). Estas propiedades pueden aprovecharse para la curación de llagas producidas por Herpes.

-Varices y hemorroides: también su riqueza en taninos la convierte en una buena amiga con propiedades calmantes y relajantes de problemas circulatorios periféricos (baños locales con la decocción de toda la planta)

-Como sedante suave: Calma los nervios y evita sus efectos secundarios en el organismo como pueden ser palpitaciones, espasmos, dolores indeterminados… (Baños de asiento y de pies con el líquido resultante de tener durante 10 horas la planta inmersa en agua fría, filtrar, y verter caliente en el baño)


Preparados:

  • -Aceite de hipérico:
    Macerar 200g de sumidades florales en 1l. de aceite de oliva de buena calidad en una botella o tarro de cristal cerrado. Se pone al sol y serena (sol y luna en exterior) durante 40 días, removiendo de vez en cuando. Pasado este tiempo se filtra y se guarda en tarros de cristal. Quemaduras, rozaduras, erupciones, reuma, heridas, grietas y otitis.
  • -Vino de hipérico:
    Se maceran 50g de sumidades florales en 1l. de vino blanco durante 7 días. Filtrar y tomar ½ vasitos en las comidas. Calmante, digestivo y hepático.

PRECAUCIONES:

– El uso interno de esta planta debe suspenderse si se han de tomar otros medicamentos ya que presenta muchas incompatibilidades con barbitúricos, narcóticos, antidepresivos, antiácidos. En todo caso si se ha de tomar algún medicamento, es mejor consultar con el medico antes de empezar curas con esta planta.

– No deben tomarse preparados de esta planta durante el embarazo.

TOXICIDAD:

-La hipericina en contacto con la luz solar puede producir efectos de foto sensibilización en la piel, por lo que pueden producirse, no solamente pequeñas afecciones cutáneas, sino que pueden aparecer ulceraciones profundas. Por ello se aconseja que, en caso de seguir un tratamiento con esta planta, sea de uso externo o interno, no se deben realizar exposiciones solares prolongadas y evitar al máximo exposiciones de la piel al sol de alta montaña. Es una planta para usar de noche, tanto las aplicaciones de aceite o cataplasmas, como el uso interno de infusiones, tinturas o concentrados.